Santa Gianna Beretta Molla
Datos Históricos
Nacimiento: 4 de octubre de 1922 en Magenta, Milán, Italia
Muerte: 28 de abril de 1962 en Monza, Italia (39 años, septicemia post-parto tras elegir vida de bebé sobre la propia)
Canonización: Beatificada el 24 de abril de 1994 por Juan Pablo II; Canonizada el 16 de mayo de 2004 por Juan Pablo II (su esposo Pietro, 92 años, y cuatro hijos presentes)
Veneración: Santuario de Santa Gianna Beretta Molla en Mesero, Italia (donde ejerció medicina y vivió)
Patronazgo
Atributos Iconográficos
Lugares donde se venera
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Vida y Legado
Santa Gianna Beretta Molla (1922-1962) fue médica pediatra italiana, esposa, madre de cuatro hijos, mártir de maternidad que sacrificó su vida por salvar a hija no nacida. Eligió continuar embarazo peligroso rechazando aborto terapéutico, muriendo una semana después de dar a luz. Es santa laica moderna que santificó vida ordinaria: profesión médica, matrimonio, maternidad. Integró fe católica con ciencia médica, vida profesional con vida familiar. Es modelo de mujer profesional católica, santidad matrimonial, defensa heroica de vida humana, maternidad como vocación divina. Patrona de madres, médicos, niños no nacidos.
Nació el 4 de octubre de 1922 en Magenta, cerca de Milán, Italia. Era décima de trece hijos de Alberto Beretta (industrial textil) y María De Micheli. Familia católica fervorosa de clase media-alta. Tres hermanos murieron en infancia. Creció con nueve hermanos en ambiente de fe viva, estudio serio, caridad activa.
Su madre María era terciaria franciscana intensamente devota. Llevaba hijos diariamente a Misa, rezaban rosario familiar, visitaban enfermos juntos. Padre Alberto era hombre recto, trabajador, generoso con pobres. Familia vivía fe católica integralmente sin separar fe de vida cotidiana.
Gianna creció alegre, activa, deportista. Esquiaba, montaba, hacía excursiones montañosas con hermanos. Amaba naturaleza, música (tocaba piano), pintura. Era estudiante excelente: inteligente, disciplinada, curiosa. Desde niña quiso ser médica para "ayudar a curar a niños."
A los 15 años (1937), hizo Primera Comunión con fervor profundo (era costumbre italiana hacer Primera Comunión tarde). Escribió en diario: "Jesús, te prometo servirte siempre, cueste lo que cueste." Comenzó asistir a Misa diaria voluntariamente. Se hizo miembro activo de Acción Católica (movimiento laical).
Estudió bachillerato con excelencia. En 1942 (20 años), ingresó a Facultad de Medicina de Universidad de Pavía. Eran años de Segunda Guerra Mundial. Italia bajo fascismo, bombardeos, escasez. Gianna estudió con determinación heroica en circunstancias difíciles.
Durante estudios de medicina, discernió vocación: ¿matrimonio o vida religiosa? Consideró seriamente vida misionera. Deseaba ir a Brasil como médica misionera. Oró intensamente, consultó directores espirituales. "Si Dios me llama, irá," decía. Pero problemas crónicos de salud (bronquitis recurrentes) impedían vida misionera en trópicos.
Se graduó médica en 1949 (27 años). Abrió consultorio médico en Mesero (pueblo cerca de Magenta), especializándose en pediatría. Ejerció medicina con caridad extraordinaria: atendía pobres gratis, visitaba enfermos en casas, estaba disponible día y noche. "Soy médica porque así sirvo a Cristo en los pequeños," decía.
Simultaneamente, estudió especialización en cirugía en Universidad de Milán. Completó grado como cirujana en 1952. Pero prefirió pediatría: "Los niños son pureza, inocencia. Curarlos es privilegio."
Vivía fe católica públicamente sin complejos: crucifijo en consultorio médico, rezaba antes de consultas, recomendaba sacramentos además de medicinas. Participaba activamente en Acción Católica, organizaba retiros para jóvenes, daba conferencias sobre moral católica.
En 1954 (32 años), conoció a Pietro Molla, ingeniero metalúrgico de 43 años. Pietro era viudo sin hijos, hombre católico serio, trabajador. Se enamoraron. Pietro propuso matrimonio en diciembre 1954. Gianna aceptó con alegría: "¡Esto es lo que Dios quiere para mí!"
Se casaron el 24 de septiembre de 1955 en Basílica de San Martín en Magenta. Gianna tenía 33 años, Pietro 44. Matrimonio fue sacramento vivido conscientemente: "Formar familia cristiana, educar hijos para cielo."
Gianna continuó ejerciendo medicina tras matrimonio (inusual en Italia años 50). Combinó carrera profesional con vida matrimonial armoniosamente. Decía: "Mujer puede ser médica, esposa, madre simultáneamente si Dios da gracia."
El 19 de noviembre de 1956 nació su primer hijo: Pierluigi. Gianna experimentó maternidad como vocación divina: "La maternidad es participación en obra creadora de Dios." Amamantó, cuidó personalmente, educó con ternura y firmeza.
El 11 de diciembre de 1957 nació segunda hija: Mariolina (María Zita). Gianna equilibraba consultorio médico con maternidad: atendía pacientes por mañanas, cuidaba hijos por tardes. Levantaba madrugada para Misa diaria antes de ir a consultorio.
El 15 de julio de 1959 nació tercer hijo: Laura. Tres niños pequeños, consultorio médico activo, vida espiritual intensa, matrimonio amoroso. Gianna vivía santidad en lo ordinario sin dramatismos. Era alegre, deportista (esquiaba con familia), sociable, elegante (le gustaba vestir bien), natural.
En septiembre 1961, quedó embarazada de cuarto hijo. Tenía 39 años. En segundo mes de embarazo (octubre 1961), médicos descubrieron fibroma uterino grande (tumor benigno en útero). Situación era grave: tumor crecía junto con bebé, amenazaba vida de ambos.
Médicos presentaron tres opciones: 1. Histerectomía completa (extirpar útero con bebé): salvaría vida de Gianna, mataría bebé. 2. Aborto terapéutico (extraer bebé, preservar útero): mataría bebé, salvaría Gianna. 3. Cirugía conservadora (extirpar solo fibroma, preservar útero y bebé): riesgosa para Gianna, daría oportunidad a bebé.
Gianna, como médica, comprendía perfectamente los riesgos. Como católica, comprendía implicaciones morales. Rechazó opciones 1 y 2 rotundamente: "No puedo matar a mi hijo. Nunca." Eligió opción 3 sin dudar.
En noviembre 1961, cirujanos extirparon fibroma conservando útero y bebé. Cirugía fue exitosa. Embarazo continuó. Pero riesgo permanecía: parto sería extremadamente peligroso para Gianna. útero debilitado por cirugía podría romperse, causar hemorragia masiva.
Durante meses siguientes (noviembre 1961 - abril 1962), Gianna vivió conociendo que podría morir en parto. Oró, se preparó espiritualmente, organizó asuntos familiares. Pero continuó vida normal: trabajaba en consultorio, cuidaba tres hijos, participaba en familia alegremente.
Semana antes de parto, dijo a Pietro claramente: "Si deben elegir entre salvarme a mí o al bebé, salven al bebé. Insisto absolutamente. Salven al bebé." Pietro protestó. Gianna insistió: "Es mi voluntad. Prométemelo." Pietro, llorando, prometió.
El 21 de abril de 1962 (Sábado Santo), Gianna dio a luz por cesárea en hospital de Monza. Nació niña sana: Gianna Emanuela. Madre e hija inicialmente parecían bien.
Pero horas después de parto, Gianna desarrolló septicemia peritoneal (infección masiva en abdomen por complicaciones quirúrgicas). Antibióticos no funcionaban. Dolor era atroz. Fiebre altísima. Médicos lucharon desesperadamente por salvarla.
Gianna pasó siete días agonizando en dolor terrible. Recibió sacramentos: confesión, Comunión, Unción de Enfermos. Rezaba constantemente: "Jesús, te amo. María, ayúdame." Preguntaba repetidamente: "¿Cómo está mi bebé? ¡Está bien?"
El 28 de abril de 1962 (una semana después de parto, mañana de Sábado), Gianna murió en casa (Pietro la había llevado casa para morir con familia). Tenía 39 años. últimas palabras, dirigidas a Pietro: "Sí, sí, sí..." (aceptando voluntad de Dios).
Bebé Gianna Emanuela sobrevivió, creció sana. Hoy es médica geriatra, vive testimoniando vida de su madre. Los otros tres hijos (Pierluigi, Mariolina, Laura) también sobrevivieron y son católicos practicantes.
Pietro Molla vivió 48 años más como viudo fiel, criando cuatro hijos solo, testimoniando amor matrimonial eterno. Promovió causa de canonización de Gianna. Murió en 2010 a los 97 años.
Gianna fue beatificada el 24 de abril de 1994 por Juan Pablo II. Fue canonizada el 16 de mayo de 2004 por Juan Pablo II. En ceremonia de canonización, estaban presentes: Pietro Molla (esposo, 92 años), Gianna Emanuela (hija por quien murió, 42 años), y los tres hijos mayores. Era primera vez en historia que esposo presenciaba canonización de esposa.
En homilía, Juan Pablo II dijo: "Gianna Beretta Molla fue madre de familia, médica, ejemplo de cómo las exigencias profesionales, pasión científica, amor conyugal, entrega materna pueden integrarse armoniosamente en vocación cristiana laical."
Santa Gianna enseña que matrimonio es camino de santidad; que profesión secular puede santificarse; que maternidad es vocación divina sublime; que defensa de vida humana puede requerir sacrificio heroico; que alegría cristiana no excluye Cruz; y que santidad laical es ordinaria, no requiere fenómenos extraordinarios, solo fidelidad cotidiana a gracia. "Amar y servir," decía. "ésta es nuestra vocación."
Oración
Santa Gianna Beretta Molla, médica santa y madre heroica que diste tu vida para salvar a tu hija no nacida, intercede por todas las madres embarazadas y protege a niños en el vientre.
Tú que santificaste profesión médica ejerciéndola con caridad cristiana, alcanza gracia a médicos y personal sanitario para que respeten siempre la vida humana.
Santa Gianna, esposa y madre que integraste armoniosamente vida profesional, matrimonial y espiritual, enséñanos a santificar deberes ordinarios con amor.
Mártir de maternidad que elegiste la Cruz antes que negar la vida, fortalece a quienes enfrentan embarazos difíciles para que confíen en Providencia divina.
Santa Gianna Beretta Molla, patrona de madres, médicos y niños no nacidos, que dijiste "Amar y servir es nuestra vocación", ayúdanos a vivir entrega generosa en nuestro estado de vida. Amén.
Festividades y Tradiciones
- 28 de abril - Memoria de la santa médica y madre mártir
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