San Roberto de Newminster

7 de junio

Datos Históricos

Nacimiento: c. 1100 en Gargrave, Yorkshire, Inglaterra

Muerte: 7 de junio de 1159 en Newminster, Northumberland, Inglaterra

Veneración: Fund� la abad�a de Newminster en 1138; venerado como santo desde su muerte

Patronazgo

Monjes cistercienses

Atributos Iconográficos

H�bito cistercienseB�culo abacialModelo de abad�a

Lugares donde se venera

Vida y Legado

San Roberto de Newminster fue un abad cisterciense ingl�s del siglo XII, conocido por su santidad de vida y por establecer la orden cisterciense en el norte de Inglaterra. Naci� alrededor del a�o 1100 en Gargrave, Yorkshire, en una familia piadosa que le dio una s�lida formaci�n cristiana.

Desde joven sinti� la llamada a la vida religiosa. Estudi� en Par�s, donde recibi� una excelente formaci�n teol�gica y human�stica. A su regreso a Inglaterra, fue ordenado sacerdote y se convirti� en p�rroco de Gargrave, su pueblo natal.

Como p�rroco, Roberto se distingui� por su celo pastoral, su caridad con los pobres, y su vida de oraci�n. Sin embargo, sent�a que Dios lo llamaba a una vida de mayor contemplaci�n y perfecci�n. Alrededor de 1132, dej� su parroquia y se uni� a un grupo de monjes benedictinos en Whitby.

Poco despu�s, este grupo decidi� adoptar la reforma cisterciense, que enfatizaba el retorno a la observancia estricta de la Regla de San Benito, la pobreza, el trabajo manual, y la simplicidad lit�rgica. En 1132, Roberto y sus compa�eros se trasladaron a Fountains Abbey, que se hab�a convertido en uno de los primeros monasterios cistercienses en Inglaterra.

En Fountains, Roberto se destac� por su fervor religioso, su esp�ritu de oraci�n, y su fidelidad a la Regla. Su santidad de vida lo hac�a brillar entre sus hermanos. Practicaba severas mortificaciones, pasaba largas horas en oraci�n, y era modelo de observancia mon�stica.

En 1138, apenas seis a�os despu�s de unirse a los cistercienses, fue enviado como abad fundador de un nuevo monasterio en Newminster, cerca de Morpeth, Northumberland. Lord Ranulph de Merlay hab�a donado tierras para establecer all� una abad�a cisterciense.

Roberto y doce monjes llegaron a Newminster y comenzaron a construir el monasterio, literalmente con sus propias manos. Como verdaderos monjes cistercienses, combinaban la oraci�n con el trabajo manual. Roberto trabajaba junto a sus monjes en la construcci�n, en los campos, y en todos los oficios necesarios.

Como abad, Roberto era exigente pero tambi�n extremadamente caritativo. Gobernaba con firmeza la observancia de la Regla, pero trataba a cada monje con amor paternal. Se preocupaba por las necesidades espirituales y materiales de cada uno, siendo para todos maestro, padre y hermano.

Su vida personal era de gran austeridad. Dorm�a muy poco, se levantaba antes que los dem�s para orar, ayunaba rigurosamente, y somet�a su cuerpo a disciplinas. Sin embargo, esta austeridad no lo hac�a severo; al contrario, irradiaba paz y alegr�a.

Bajo su gu�a, Newminster se convirti� en un faro de santidad y aprendizaje. Numerosos j�venes acud�an al monasterio atra�dos por la fama de santidad del abad. La comunidad creci� r�pidamente. De Newminster surgieron tres monasterios filiales: Pipewell, Roche, y Sawley, testimonio de la vitalidad de la comunidad.

Roberto ten�a el don de leer los corazones. Conoc�a las tentaciones y luchas interiores de sus monjes incluso antes de que se las confesaran. Con sabidur�a y caridad, guiaba a cada uno seg�n sus necesidades particulares.

Se le atribuyeron numerosos milagros durante su vida. Las cr�nicas hablan de curaciones milagrosas, multiplicaci�n de alimentos para los pobres, y conocimiento sobrenatural. Sin embargo, Roberto atribu�a todo a la misericordia de Dios y evitaba la fama.

Tuvo una profunda amistad espiritual con otros grandes santos cistercienses de su tiempo, especialmente con San Bernardo de Claraval. Aunque nunca se conocieron personalmente, mantuvieron correspondencia y se ten�an gran estima mutua. Se cuenta que tuvieron visiones simult�neas el uno del otro.

Durante una Misa, mientras Roberto oficiaba en Newminster, tuvo una visi�n de San Bernardo, que en ese momento estaba en Francia. Vio que el alma de Bernardo se separaba de su cuerpo. Inmediatamente comprendi� que el santo hab�a muerto. Efectivamente, ese mismo d�a y hora, San Bernardo hab�a fallecido en Claraval. Esta visi�n es uno de los episodios m�s conocidos de la vida de San Roberto.

Roberto gobern� Newminster durante 21 a�os. Muri� el 7 de junio de 1159, rodeado de sus monjes, a quienes dio sus �ltimas exhortaciones a la perseverancia en la vida mon�stica y al amor fraterno. Ten�a alrededor de 59 a�os.

Inmediatamente despu�s de su muerte comenz� su veneraci�n. Numerosos milagros fueron atribuidos a su intercesi�n. Su tumba en Newminster se convirti� en lugar de peregrinaci�n hasta la Reforma, cuando el monasterio fue suprimido y destruido.

Aunque nunca fue formalmente canonizado (esto ocurri� antes del proceso de canonizaci�n establecido), fue venerado como santo desde su muerte. Su culto fue confirmado por la Santa Sede.

San Roberto de Newminster es un ejemplo luminoso de la santidad cisterciense: contemplaci�n profunda unida al trabajo manual, pobreza evang�lica, caridad fraterna, y celo por la gloria de Dios. Su vida nos ense�a que la santidad florece en la fidelidad a la vocaci�n y en el servicio humilde a los hermanos.

Oración

San Roberto de Newminster, fiel seguidor de la Regla de San Benito, abad santo que guiaste a tus monjes por el camino de la perfecci�n, intercede por nosotros. Conc�denos tu esp�ritu de oraci�n, tu amor al trabajo, tu caridad fraterna, y tu fidelidad a la vocaci�n que Dios nos ha dado. Ay�danos a buscar a Dios en la sencillez de la vida cotidiana y a servir a nuestros hermanos con amor. Am�n.

Festividades y Tradiciones

  • Memoria de San Roberto de Newminster, abad - 7 de junio

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