San �scar Romero
Datos Históricos
Nacimiento: 15 de agosto de 1917 en Ciudad Barrios, El Salvador (�scar Arnulfo Romero y Gald�mez)
Muerte: 24 de marzo de 1980 en San Salvador, El Salvador (62 a�os, asesinado durante Misa)
Canonización: Beatificado el 23 de mayo de 2015 por el Papa Francisco; Canonizado el 14 de octubre de 2018 por el Papa Francisco
Veneración: Cripta de Catedral Metropolitana de San Salvador, El Salvador
Patronazgo
Atributos Iconográficos
Lugares donde se venera
🏛️ Ciudades relacionadas:
Vida y Legado
San �scar Arnulfo Romero (1917-1980) fue arzobispo de San Salvador, profeta de justicia social, defensor de los pobres y oprimidos durante guerra civil salvadore�a, voz de los sin voz, m�rtir asesinado mientras celebraba Misa. Pas� de sacerdote conservador cauteloso a obispo prof�tico que denunci� violencia, tortura, desapariciones y masacres del r�gimen militar. Sus homil�as dominicales transmitidas por radio eran escuchadas por millones. Fue asesinado por escuadrones de la muerte el 24 de marzo de 1980. Su muerte lo convirti� en s�mbolo mundial de lucha por justicia y dignidad humana.
Naci� �scar Arnulfo Romero y Gald�mez el 15 de agosto de 1917 en Ciudad Barrios, El Salvador, peque�o pueblo de monta�a. Era segundo de ocho hijos de Santos Romero (telegrafista) y Guadalupe de Jes�s Gald�mez. Familia modesta de clase trabajadora. Su padre era estricto; su madre piadosa.
Desde ni�o mostr� inclinaci�n religiosa. A los 13 a�os (1930) entr� al seminario menor en San Miguel. En 1937 fue enviado al Seminario Gregoriano en Roma donde estudi� teolog�a. Fue ordenado sacerdote el 4 de abril de 1942 en Roma. Debido a Segunda Guerra Mundial, no pudo regresar a El Salvador hasta 1943.
Trabaj� 23 a�os como p�rroco en San Miguel (1944-1967). Era sacerdote conservador, piadoso, devoto de Sagrado Coraz�n. Promov�a Legi�n de Mar�a, Acci�n Cat�lica, devoci�n eucar�stica. Evitaba pol�tica. "El sacerdote debe cuidar almas, no meterse en asuntos temporales," cre�a.
En 1967 fue nombrado secretario de Conferencia Episcopal Salvadore�a. En 1970, obispo auxiliar de San Salvador. En 1974, obispo de Santiago de Mar�a (di�cesis pobre rural). Era considerado conservador seguro, no amenazante para �lites.
El Salvador viv�a injusticia estructural brutal. El 2% de poblaci�n (14 familias olig�rquicas) controlaba 60% de tierra. Campesinos viv�an miseria extrema: sin tierra, sin educaci�n, sin salud, sin derechos. Quien protestaba era "comunista" y desaparec�a. Escuadrones de la muerte (paramilitares de extrema derecha) mataban activistas, catequistas, sindicalistas, maestros rurales.
Como obispo de Santiago de Mar�a, �scar vio masacre de campesinos en hacienda. Terratenientes mataron a familias enteras. Vio ni�os muertos. Esta experiencia lo sacudi�. Comenz� a cuestionar: "�C�mo podemos callar cuando hermanos nuestros son asesinados?"
El 3 de febrero de 1977, �scar Romero fue nombrado arzobispo de San Salvador (capital). Oligarqu�a celebr�: Romero era "seguro", no causar�a problemas como otros obispos progresistas. Gobierno militar respir� aliviado.
Pero todo cambi� el 12 de marzo de 1977. Padre Rutilio Grande, jesuita amigo cercano de Romero, fue asesinado junto con dos campesinos (anciano y ni�o) por escuadrones de la muerte. Rutilio trabajaba con campesinos pobres, ense��ndoles derechos, organiz�ndolos, celebrando Misa en campos. Lo mataron por "subversivo".
Romero qued� destrozado. Fue a escena del crimen. Vio cad�ver de su amigo acribillado. Algo se rompi� en �l. Experiment� conversi�n profunda. Comprendi�: "La Iglesia no puede callar ante injusticia que mata a inocentes." Desde ese d�a, se transform� en profeta.
Cancel� Misas dominicales en todas las parroquias de archidi�cesis. Convoc� una sola Misa en Catedral (13 de marzo). M�s de 100,000 personas asistieron. En homil�a denunci� asesinato de Rutilio, exigi� justicia, proclam�: "La Iglesia defiende a los pobres." Fue declaraci�n de guerra contra sistema.
Desde marzo 1977 hasta su muerte (marzo 1980), Romero se convirti� en voz prof�tica incansable. Cada domingo celebraba Misa en Catedral transmitida por radio YSAX a toda naci�n. Millones escuchaban. En homil�as de 1-2 horas, denunciaba violaciones de derechos humanos con nombres, fechas, lugares espec�ficos.
"Esta semana fueron asesinados: Juan P�rez en San Vicente, torturado. Mar�a L�pez, catequista, desaparecida. Pedro Mart�nez, sindicalista, encontrado mutilado..." Le�a lista de v�ctimas. Era �nico medio que documentaba atrocidades. Gobierno odiaba estas homil�as.
Visitaba comunidades rurales masacradas. Consolaba viudas, hu�rfanos. Denunciaba p�blicamente a militares, escuadrones de muerte, oligarqu�a. "Ustedes que tienen tanto mientras hermanos mueren de hambre, convi�rtanse. Dios les pedir� cuentas de sangre derramada."
Recibi� amenazas de muerte constantemente. Carros con ametralladoras pasaban lento frente a obispado. Llamadas telef�nicas amenazantes. An�nimos: "Curita comunista, te vamos a matar." Bombas explotaron en radio YSAX (la reconstru�an y transmit�an). Romero sab�a que lo matar�an.
En febrero de 1980, escribi� carta al Presidente Carter de Estados Unidos pidi�ndole detener ayuda militar a gobierno salvadore�o: "Con estas armas matar�n a m�s hermanos m�os." Estados Unidos no escuch�.
El 23 de marzo de 1980, en homil�a dominical, Romero hizo llamado hist�rico a soldados: "Hermanos, ustedes son de nuestro mismo pueblo. Matan a sus propios hermanos campesinos. Ante orden de matar que da un hombre, debe prevalecer ley de Dios que dice: No matar�s. Ning�n soldado est� obligado a obedecer orden contra ley de Dios. En nombre de Dios, en nombre de este pueblo sufrido, les ruego, les pido, les ordeno: �Cese la represi�n!"
Fue serm�n m�s valiente, m�s peligroso. Firm� su sentencia de muerte.
Al d�a siguiente, 24 de marzo de 1980, Romero celebraba Misa vespertina en capilla del Hospital de la Divina Providencia (hogar de ancianos donde viv�a). Peque�a capilla, pocos presentes. Homil�a breve sobre entrega total a Cristo.
Al terminar homil�a, comenz� ofertorio. Romero elevaba c�liz. Hombre entr� a capilla. Dispar� un solo tiro de rifle. Bala atraves� coraz�n de Romero. Cay� tras altar. Sangre empap� casulla blanca. Muri� sosteniendo c�liz. Ten�a 62 a�os.
El asesino escap� (identificado despu�s: miembro de escuadr�n de muerte). Romero fue asesinado por orden de �lite salvadore�a con apoyo t�cito de militares. "Hay que matar al cura," dijeron oligarcas.
Su funeral (30 de marzo) reuni� 250,000 personas en Plaza Catedral. Durante funeral, francotiradores dispararon a multitud desde edificios. 42 personas murieron, cientos heridas. Ni en funeral lo dejaron en paz.
Guerra civil salvadore�a continu� 12 a�os m�s (1980-1992). Murieron 75,000 personas: campesinos, catequistas, sindicalistas, sacerdotes, monjas. En 1989, seis jesuitas y dos mujeres fueron masacrados. En 1980, cuatro misioneras estadounidenses (incluyendo Ita Ford y Maura Clarke) fueron violadas y asesinadas.
Pero Romero se convirti� en s�mbolo mundial. Su muerte cataliz� movimiento de derechos humanos en Am�rica Latina. "Romero vive, la lucha sigue" fue grito de pobres. Juan Pablo II lo llam� "celoso pastor que dio vida por ovejas."
Su canonizaci�n fue controvertida. Sectores conservadores en Vaticano lo consideraban "marxista" (falso: era cat�lico ortodoxo que defend�a pobres). Proceso fue bloqueado por a�os.
Finalmente, Papa Francisco lo beatific� el 23 de mayo de 2015 en San Salvador ante 300,000 personas. Francisco lo declar� m�rtir: muri� "in odium fidei" (por odio a la fe). Fue canonizado el 14 de octubre de 2018 por el Papa Francisco en Roma.
En 2020, El Salvador lo declar� "H�roe Nacional". Su tumba en Cripta de Catedral es lugar de peregrinaci�n. Millones lo veneran como santo del pueblo, m�rtir de justicia.
San �scar Romero ense�a que fe sin justicia es muerta; que Iglesia debe ser voz de los sin voz; que defender pobres es defender Cristo mismo; que martirio es consecuencia posible de Evangelio vivido radicalmente; que ning�n poder humano puede silenciar verdad; y que semilla de sangre de m�rtir germina justicia. "Si me matan, resucitar� en el pueblo salvadore�o," profetiz�. Resucit�.
Oración
San �scar Romero, pastor valiente que diste tu vida defendiendo a los pobres y oprimidos de tu pueblo, ens��anos a ser voz de los que no tienen voz.
T� que denunciaste injusticia y violencia arriesgando tu vida, intercede por defensores de derechos humanos que enfrentan amenazas y persecuci�n por causa de la verdad.
San �scar, m�rtir asesinado mientras celebrabas la Eucarist�a, ay�danos a comprender que defensa de vida humana es parte esencial de nuestra fe.
Profeta de El Salvador que llamaste a soldados a desobedecer �rdenes injustas, inspira a quienes tienen poder para que lo usen en servicio de justicia, no de opresi�n.
San �scar Romero, que dijiste "Si me matan, resucitar� en el pueblo", alc�nzanos gracia de trabajar incansablemente por justicia social hasta que reino de Dios se manifieste en tierra. Am�n.
Festividades y Tradiciones
- 24 de marzo - Memoria del m�rtir de El Salvador
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