San Claudio de la Colombière

15 de febrero

Datos Históricos

Nacimiento: 2 de febrero de 1641

Muerte: 15 de febrero de 1682

Canonización: 1992 por Juan Pablo II

Veneración: Saint-Symphorien-d'Ozon, Francia - Paray-le-Monial, Francia

Patronazgo

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Atributos Iconográficos

Hábito jesuitaSagrado Corazón de JesúsLibro de escritos espiritualesCrucifijoPluma de escritorCorazón ardiente

Lugares donde se venera

🏛️ Ciudades relacionadas:

Lyon

Vida y Legado

San Claudio de la Colombière nació el 2 de febrero de 1641 en Saint-Symphorien-d'Ozon, cerca de Lyon, Francia, en familia de notario acomodado. Fue el tercero de siete hermanos. Sus padres, Bertrand de la Colombière y Margarita Coindat, eran católicos fervorosos que criaron a sus hijos en sólida piedad. Claudio mostró desde niño inclinación al estudio y a la oración.

Estudió con los jesuitas en el colegio de la Trinidad en Lyon, destacando por su inteligencia y virtud. A los diecisiete años, sintiendo clara vocación religiosa, ingresó en el noviciado jesuita de Aviñón el 25 de octubre de 1658. Durante los dos años de noviciado, impresionó a sus maestros por su fervor, humildad y esp...

Ordenado sacerdote el 3 de abril de 1669 en París, comenzó su ministerio como predicador. Tenía don natural para la palabra: elocuencia clara, profundidad teológica, fervor que tocaba corazones. Pronto se hizo famoso como predicador de retiros y misiones populares. Multitudes acudían a escucharlo. Pero él rechazaba la fama, atribuyendo todo a la gracia de Dios.

De 1670 a 1674, Claudio fue profesor de retórica y predicador residente en el colegio jesuita de Paray-le-Monial, pequeña ciudad de Borgoña. Este período sería decisivo para la historia de la Iglesia. En el convento de la Visitación de Paray vivía santa Margarita María de Alacoque, monja visionaria que desde 1673 recibía apariciones de Cristo revelándole la devoción a su Sagrado Corazón.

Margarita María sufría porque nadie creía en sus visiones. Sus superioras dudaban. Sus compañeras se burlaban. Los confesores eran escépticos. Vivía en agonía espiritual, temiendo que sus experiencias fueran engaño del demonio. Oraba pidiendo que Dios le enviara un director espiritual que discerniera la verdad.

En febrero de 1675, Cristo se apareció a Margarita María y le dijo: "Te envío mi fiel servidor y perfecto amigo". Pocos días después, el padre Claudio de la Colombière fue asignado como confesor extraordinario del convento de la Visitación. Desde su primera conversación, Claudio reconoció la autenticidad de las visiones. Su formación teológica, su experiencia mística personal, y sobre todo su don de discernimiento de espíritus, le permitieron confirmar que Margarita María decía verdad.

Durante dos años, Claudio dirigió espiritualmente a Margarita María, animándola a confiar en las revelaciones, ayudándole a discernir lo auténtico de lo subjetivo, enseñándole doctrina sólida sobre el amor de Dios. él mismo se consagró al Sagrado Corazón el 21 de junio de 1675, siendo uno de los primeros devotos de esta devoción que transformaría la espiritualidad católica.

Pero Claudio no se limitó a creer privadamente. Comenzó a predicar públicamente la devoción al Sagrado Corazón, explicando su fundamento teológico, promoviendo la práctica de los primeros viernes, la Hora Santa, la reparación por los pecados. Fue el primer gran apóstol de esta devoción que Cristo había revelado a Margarita María.

En septiembre de 1676, Claudio fue nombrado predicador de la duquesa de York, María de Módena, esposa del futuro rey Jacobo II de Inglaterra. Tuvo que trasladarse a Londres, dejando a Margarita María con promesa de continuar apoyando la causa del Sagrado Corazón. En Inglaterra, en plena persecución anticatólica, Claudio ejerció su ministerio con valentía extraordinaria.

Predicaba en la capilla real de St. James, atendía a católicos perseguidos, convertía protestantes, consolaba encarcelados, preparaba mártires para la muerte. Su predicación era tan eficaz que despertó furia de anticatólicos. Cuando estalló la "Conspiración Papista" (falsa acusación de complot católico para asesinar al rey Carlos II), Claudio fue arrestado el 25 de noviembre de 1678.

Fue encarcelado en King's Bench Prison en condiciones inhumanas: celda helada y húmeda, comida podrida, compañía de criminales violentos. Sufría de tuberculosis que contrajo en prisión. Tosía sangre constantemente. Los carceleros le maltrataban por ser "papista". Pasó tres meses en este infierno. Pero en lugar de desesperarse, Claudio aprovechó el tiempo escribiendo su "Retiro Espiritual", obra maestra de espiritualidad ignaciana.

Finalmente, por presiones diplomáticas de Francia, fue liberado en enero de 1679 y expulsado de Inglaterra. Regresó a Francia gravemente enfermo. Su salud estaba destrozada: tuberculosis avanzada, debilidad extrema, fiebres continuas. Los médicos le daban pocos meses de vida.

A pesar de su enfermedad, fue destinado a Lyon como director espiritual del colegio jesuita. Allí pasó sus últimos dos años en ministerio fecundo a pesar del sufrimiento físico constante. Dirigía almas, predicaba (cuando tenía fuerzas), confesaba durante horas, escribía cartas de dirección espiritual. Seguía promoviendo la devoción al Sagrado Corazón que había recibido la misión de difundir.

Escribió durante este período algunas de sus mejores obras espirituales: sermones sobre el Sagrado Corazón, meditaciones sobre la Pasión, tratados sobre la confianza en Dios. Su espiritualidad combinaba la mística ignaciana con la devoción al Sagrado Corazón, creando síntesis rica y profunda.

Su última enfermedad fue larga y dolorosa. La tuberculosis le consumía. Tosía sangre abundantemente. Perdía peso hasta quedar en huesos. Los dolores eran atroces. Pero Claudio lo ofrecía todo al Sagrado Corazón, uniéndose a la Pasión de Cristo. Su paciencia heroica edificaba a todos. Repetía: "¿Cómo no amar un Corazón que tanto me ha amado?".

Murió el 15 de febrero de 1682, a las cinco de la mañana, en Paray-le-Monial (había pedido morir donde había conocido el Sagrado Corazón). Tenía apenas cuarenta y un años. Sus últimas palabras fueron: "En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu". Fue enterrado en la iglesia jesuita de Paray.

Después de su muerte, se descubrió que había escrito en su diario personal una consagración profética al Sagrado Corazón donde ofrecía su vida en reparación. Los acontecimientos de su vida (enfermedad, prisión, muerte prematura) parecían cumplimiento de este ofrecimiento heroico.

Santa Margarita María, al conocer su muerte, dijo: "Nuestro buen Padre está en el Cielo, gozando del Sagrado Corazón que tanto amé en la tierra". Efectivamente, Claudio había sido instrumento providencial para establecer y difundir la devoción que Cristo quería dar a la Iglesia.

Fue beatificado por Pío XI el 16 de junio de 1929 y canonizado por Juan Pablo II el 31 de mayo de 1992. Es patrono de los devotos del Sagrado Corazón y modelo de directores espirituales que saben discernir auténticas mociones divinas.

San Claudio de la Colombière demuestra que Dios elige instrumentos humildes para obras grandes. Un joven jesuita enfermo fue suficiente para que Cristo estableciera una devoción que renovaría la Iglesia. Como él mismo escribió: "No somos nada, pero Dios puede hacer todo con nuestra nada si se la ofrecemos con amor".

Oración

Oh San Claudio de la Colombière, apóstol del Sagrado Corazón y director sabio de santa Margarita María. Tú que reconociste la autenticidad de las revelaciones de Cristo y te convertiste en primer propagador de esta devoción transformadora. Enséñanos a confiar en el amor infinito del Corazón de Jesús. Intercede por los directores espirituales para que sepan discernir auténticas mociones divinas. Alcanzanos tu amor ardiente al Sagrado Corazón, tu valentía para proclamarlo incluso en persecución, tu paciencia en el sufrimiento. Que como tú, sepamos que no somos nada pero Dios puede hacer todo con nuestra nada si se la ofrecemos con amor. Amén.

Festividades y Tradiciones

  • 15 de febrero - Festividad principal (aniversario de su muerte)
  • Celebración especial en Paray-le-Monial y Lyon
  • Memoria litúrgica en la Compañía de Jesús
  • Veneración de devotos del Sagrado Corazón

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